Una palabra rompió el silencio. Una promesa rompió todo el equilibrio. Y todo se nubló desde entonces. Una nube negra sobre mi cabeza, todo el día. Me sentí maldita, volví tarde a casa, ensucié mis zapatos, pisé las cenizas. Sequé mis ojos, los puse rojos. Saqué todas mis vidas de los bolsillos. Junté mis recuerdos, te regalé mis historias y mi corazón, y no fue suficiente.No basto con mi intención. Si tú estuvieras acá. Quizas nada de esto estaría pasando.
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